Descripción
Antología literaria de Premios Nobel de Varios autores. Editorial Apolo (Barcelona, 1953). Edición en cartoné. 278 páginas.
Índice: Selma Lagerloff «Los proscritos», «La leyenda de la rosa de navidad», R. Tagore «La madre suplicante», Jhon Glasworthy «Un galanteo silencioso», Ivan Bunin «El señor de San Francisco», Knut Hamsun «Una vulgar mosca de tamaño mediano», «Viaje de conferencias», Hendrik Sienkiewcz «Yanco el músico».
El Premio Nobel de Literatura es uno de los cinco señalados en el testamento del filántropo sueco Alfred Nobel, quien pidiera que fueran entregados cada año «a quien hubiera producido en el campo de la literatura la obra más destacada, en la dirección ideal», seleccionados por la Academia Sueca (en sueco, Svenska Akademien) que los anuncia el primer jueves de cada octubre.
Es un premio que ha ignorado a autores que realizaron aportes significativos a las letras y reconocidos a nivel mundial. Algunos expertos señalan que grandes autores clásicos del siglo XX no recibieron el premio. Rubén Darío es considerado una influencia clave para la literatura hispana, siendo líder de la corriente modernista que marca un cambio en las letras castellanas y uno de los escritores y poetas más leídos del habla hispana en todos los tiempos. Según David Remnick, director de la revista The New Yorker, escritores como Marcel Proust, o Vladímir Nabókov debieron alzarse con el galardón. Críticos literarios como Emmanuel Carballo y Sergio Nudelstejer añaden a esta lista a Franz Kafka y a Jorge Luis Borges. Adolfo Castañón incluye también a Julio Cortázar. El escritor y crítico Noe Jitrik mencionó en ensayos periodísticos a Augusto Roa Bastos. Kjell Espmark, miembro de la Academia sueca, en su libro El Premio Nobel de Literatura. Cien años con la misión repasa algunas de las omisiones más graves en la concesión del Nobel como fueron por ejemplo Miguel Delibes, León Tolstói, Émile Zola, Henrik Ibsen, Paul Valéry, Benito Pérez Galdós o Rómulo Gallegos. Mario Vargas Llosa, ganador del premio del año 2010, mencionó que Jorge Luis Borges y César Vallejo merecieron el premio.
Dos de los ganadores renunciaron al galardón: Borís Pasternak en 1958 (bajo una intensa presión del gobierno soviético) y Jean-Paul Sartre en 1964 (alegando que su aceptación implicaría perder su condición de filósofo).











