La superficie de las cosas

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La superficie de las cosas. Manzano Adolfo, Arte , segunda mano, barato

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Descripción

La superficie de las cosas. Manzano Adolfo, Arte , segunda mano, barato

Más allá de los centros artísticos tradicionales una generación de creadores sobrevive en la periferia. Adolfo Manzano (Quirós, 1958) es uno de esos artistas. No pertenece a la nueva escultura vasca ni a los jóvenes artistas catalanes. Manzano nació y vive en Asturias y es una de las firmas más interesantes del panorama artístico español de los últimos años.
Texto: Xabel Vegas
Heredero de la estética del constructivismo y del minimalismo, Adolfo Manzano supera el formalismo de ambos lenguajes para trabajar con elementos poéticos. «Me interesa la idea del vacío porque me parece un elemento lírico y misterioso, no en el sentido constructivista donde el vacío era más formal, más frío». Se siente atraído por lo efímero y eso le lleva a crear piezas que no buscan la eternidad: «Me interesa la sensación de fragilidad y precariedad. Antes las cosas se hacían más con la intención de que duraran siempre, ahora vivimos en un estado de provisionalidad constante». No le preocupa que algunas de sus piezas (sobre todo las construcciones con luz) sean entendidas como «lámparas» o como elementos utilitarios: «No entiendo por qué algunos artistas siguen trabajando la monumentalidad». La escala humana (muchas veces a medida de su propio cuerpo), lo accesible y lo tangible son constantes en la obra de Adolfo Manzano.

En La superficie de las cosas —su última exposición en la galería Moriarti de Madrid— Manzano indaga en lo epidérmico, en «la piel que nos separa del mundo en el que vivimos; no me interesa lo orgánico, las vísceras… me interesa esa fina capa que nos separa del resto de las cosas». Se trata de una reflexión acerca de lo superficial que huye de la idea de una trascendencia más allá de lo externo, de lo sensible. Los materiales (luz, parafina, mármol blanco, papel, madera, etc…) casi siempre sugieren volatilidad, como en una de sus últimas obras, un dibujo sobre pared que representa unas sábanas moviéndose al viento. Un viento que bien podría ser el de Asturias, una influencia decisiva en su proceso creativo. «Me defino como nacionalista», afirma de manera contundente, «es la única manera de ir a contracorriente, la defensa de lo peculiar y de los orígenes se opone directamente a la uniformidad qu

 

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