Descripción
Impresionistas de Antonia Cunningham. Editorial Paragon (Barcelona, 2004). Edición en cartoné de bolsillo. Abundantemente ilustrada con fotografías de las obras de los artistas. 256 páginas.
Los impresionistas cambiaron radicalmente el panorama de la pintura decimonónica con su interés por plasmar en el lienzo un momento fugaz y su trabajo al aire libre, en lugar de recurrir a la memoria y a los modelos en el estudio.
Impresionistas contempla todos los aspectos de este movimiento artístico y comenta detalladamente 120 obras ilustradas. Algunas de ellas se consideran de las más importantes de cada pintor, otras son menos conocidas; pero todas desempeñaron un papel relevante en la evolución filosófica y artística de este variado grupo de artistas.
El impresionismo es un movimiento artístico inicialmente definido para la pintura impresionista, a partir del comentario despectivo de un crítico de arte (Louis Leroy) ante el cuadro Impresión, sol naciente de Claude Monet, generalizable a otros expuestos en el salón de artistas independientes de París entre el 15 de abril y el 15 de mayo de 1874 (un grupo en el que estaban Camille Pissarro, Edgar Degas, Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne, Alfred Sisley, Berthe Morisot).
Aunque el adjetivo «impresionista» se ha aplicado para etiquetar productos de otras artes, como la música (impresionismo musical —Claude Debussy—) y la literatura (literatura del Impresionismo —hermanos Goncourt—), sus particulares rasgos definitorios (luz, color, pincelada, plenairismo) lo hacen de muy difícil extensión, incluso para otras artes plásticas como la escultura (Auguste Rodin) y la arquitectura; de tal modo que suele decirse que el impresionismo en sentido estricto solo puede darse en pintura y quizá en fotografía (pictorialismo) y cine (cine impresionista francés o première avant-garde: Abel Gance, Jean Renoir —hijo del pintor impresionista Auguste Renoir—). (Fuente: Wikipedia)












