Descripción
Psicopatologia Moderna de Theodore Millon. Editorial Salvat (Barcelona, 1976). Edición en cartoné. 747 páginas.
La presunción y vanidad que con tanta frecuencia estimulan a escribir un libro tienen poco que ver con los orígenes de este texto. Empezó, simplemente, como un ejercicio de autoeducación, un intento por mi parte de reunir e interpretar los hechos y teorías psicopatológicas discordes en una estructura coherente y ordenada; esperaba que dicha aventura me permitiría proseguir mi investigación, enseñanza y responsabilidades clínicas futuras de forma más eficaz. No veía que la faceta de autor me obligaría a pensar de manera más presuntuosa de lo que quería y, lo que es peor, a sentir una especie de orgullo y vanidad en estas presunciones. Al enfrentarme repetidas veces con las ideas poco claras, contradicciones y confusiones que acechan el campo de la psicopatología, me encontré formulando nuevas «aclaraciones» y «soluciones» a los antiguos e inquietantes problemas. En resumen: un acto de autoeducación modesta se convirtió en audacia intelectual; sólo el futuro nos dirá si el osado ingenio que me sorprendió será considerado como impertinente y temerario, o bien original y persuasivo. Si este libro, Psicopatología Moderna, consigue los objetivos pedagógicos que persigue, proporcionará al estudiante una sucesión de datos e ideas que son básicos para la comprensión de la conducta patológica. Se hacen necesarias unas palabras que expongan los propósitos y orientación del autor como resumen del texto. Me esforzaré en concertar un equilibrio entre los dos objetivos de presentar el saber y pensamiento riguroso de una disciplina científica, por una parte, y mantener la curiosidad y estímulo que hicieron que el estudiante se sintiera atraído por el tema, por otra. Con el fin de crear una sensación de participación y desafío intelectual, se presentan problemas complejos y cuestionables en forma no predigerida y excesivamente simplificada; al mismo tiempo he incluido un gran número de historias clínicas ilustrativas y evitado cuidadosamente el lenguaje profesional y la pedante erudición. Si he conseguido concertar el equilibrio adecuado entre el saber y el interés, no existe razón para que el texto no pueda servir de estímulo y proporcione algunos puntales a un trabajo posterior para aquellos que deseen dedicarse al estudio de la psicología como profesión y exponga una rica vena de información para el estudio intensivo del hombre a los que buscan profundidad en su educación de las artes liberales.












