Descripción
Manuscrito encontrado en Zargoza de Juan Potocki. Editorial Alianza (Madrid, 2008). Edición en rústica con solapas dentro de la serie editorial 2013. Prólogo de Julio Caro Baroja. 400 páginas.
Pocos días después del fin del asedio francés a la ciudad de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia, un oficial francés encuentra un manuscrito en una casa abandonada, un texto entretenido en el que se hablaba de bandidos, de almas en pena y de adictos a la Cábala. Situado en buena medida en una España imaginada, el Manuscrito encontrado en Zargoza, una obra maestra de la literatura fantástica, atrapa al lector dentro de una trepidante serie de episodios llenos de misterio y truculencia, protagonizados por personajes inquietantes, teñidos de magia y exotismo.
El conde Jan Potocki (1761-1815) fue un noble polaco a quien su infatigable curiosidad llevó a viajar desde muy joven por toda Europa, el norte de África y Turquía, así como, en la última parte de su vida, al servicio del zar Alejandro, por China. Desengañado y enfermo, acabó con su vida en 1815.
Han pensado los editores de este libro que convendría presentarlo con unas palabras preliminares, en obsequio del lector español. Acerca de la personali-dad de su autor dice lo sustancial el poeta que lo ha traducido, en su prólogo. Por otro lado, no será difícil al curioso recurrir a comentarios y estudios de los eruditos franceses que llamaron la atención sobre él, últimamente. Mas juzgo también que puede indicarse algo en relación con el peculiar modo de ver España del conde Potocki, para deshacer equívocos posibles. Fue éste un contemporáneo riguroso de Moratín y de Goya: más viejo que el primero, más joven que el segundo. Parece que estuvo en España por los años de 1791 y que combinó su estancia aquí con un viaje a Marruecos. Finge que el manuscrito en cuestión lo encontró un oficial francés en el sitio de Zaragoza, en plena guerra de la Independencia (1808-1809), y que el relato se centra en tiempos de Felipe V, o sea en la primera mitad del siglo xvin. Estos datos cronológicos sucintos hacen que nos planteemos la cuestión de hasta qué punto el conde Potocki se basó en una realidad, observable en su época, y hasta dónde su imaginación corrió veloz en un mundo de ensue-ños prerrománticos.
Julio Caro Baroja











