Descripción
Teoria de Andalucia y otros ensayos.Ortega y Gasset, 1941, buen estado, a buen precio
El pueblo andaluz posee una vitalidad mínima, la que buenamente le llega del aire soleado y la tierra fecunda. Reduce al mínimo la reacción sobre el medio, porque no ambiciona más y vive sumergido en la atmósfera deliciosa como un vegetal. (…)
El andaluz aspira a que su cultura se parezca a su atmósfera. Para él, lo andaluz es primariamente el aire de Andalucía. La raza andaluza, el andaluz mismo, viene después… Todo andaluz tiene la maravillosa idea de que ser andaluz es una suerte loca con que ha sido favorecido. Como el hebreo se juzga aparte entre los pueblos, porque Dios le prometió una tierra de delicias, el andaluz se sabe privilegiado porque, sin precia promesa, Dios le ha adscrito al rincón mejor del planeta. Frente al hombre de la tierra prometida, es el hombre de la tierra regalada.
Hasta tal punto está Ortega convencido de esto que llegará a afirmar que, si bien otros hombres siguen manteniendo sus peculiaridades nacionales al ser trasplantados a otras tierras, el andaluz deja de ser tal en cuanto tiene que habitar otra tierra distinta de la que lo ha visto nacer.












