Descripción
Galindez, M. Vazquez Montalban. segunda mano, barato
La obra narra los pasos de Muriel Colbert, becaria investigadora norteamericana en su búsqueda de explicaciones para su tesis sobre Jesús de Galíndez, representante del gobierno vasco en el exilio durante la primera posguerra (hasta 1956, fecha de entrada de España en la ONU) y asesinado y torturado por matones de Trujillo. Esta búsqueda, en un principio objetiva y dirigida hacia un trabajo científico se convierte en una obsesión que tiene un papel primordial dentro de la cabeza de Muriel.
Por otra parte, agentes gubernamentales norteamericanos reciben la orden de parar la investigación porque consideran que una nueva revisión del caso podría hacer daño a figuras de ideología conservadora en los Estados Unidos (es decir, en el partido Republicano). Por otro lado, suponen que Muriel es comunista y trata de publicar en su tesis ideas antiimperialistas. La sospecha viene por la relación que tiene con su director de tesis, el profesor Norman Radcliffe, de pasado no muy limpio para las voces conservadoras estadounidenses (ha sido seductor de alumnas, publicador de libros en contra del anticomunismo, etc.). Los agentes, con Robards, „el hombre cúbico“ a la cabeza, persuaden a Radcliffe con amenazas para que ofrezca a Muriel otra tesis acompañándola con mayores ayudas. Consiguen interceptar toda la correspondencia entre él y Muriel. Pero Muriel se niega.
Mientras Muriel está en Madrid recogiendo su última información en el ministerio, en el otro lado del Atlántico están tendiéndole una trampa para conseguir que la tesis no se publique: previendo el viaje inmediato de Muriel a la República Dominicana, los agentes de la compañía colocan como espías en la isla a antiguos agentes trujillistas para que le den falsas pistas con el propósito de querer ayudarle. La estrategia final la llevan a cabo por medio de Don Voltaire, un ex compañero de Galíndez convertido en anticomunista fervoroso que intenta disuadirla de su propósito difamando a Galíndez. Pero Muriel no cede, lo que causa su secuestro. Convencidos de que Muriel es comunista desoyen su primera declaración, por lo que Muriel confiesa irónicamente un pasado comunista ficticio. Enfadados por la broma, los agentes norteamericanos dejan paso a los ex trujillistas que torturan y matan a Muriel.
Hay también tres capítulos que recrean la vida de Galíndez, desde su secuestro hasta su muerte.
La novela termina con una carta que Ricardo, joven con el que Muriel había tenido una relación en España, escribe a la hermana de Muriel. En la carta dice cómo va a seguir los pasos de su desaparición. La carta es interceptada por la Compañía y llega a manos de Robards; así, el final queda abierto.












