La alfabetización en el siglo XVIII.
Era muy desigual. En Europa se podian encontrar tres grandes bloques. En la Europa del Norte se encontraban los índices mas altos hasta un 85% sabian leer y escribir en aquella época en los Paises Bajos, un 71% en el norte de Francia, 61% en Bélgica y 60% en Inglaterra. En la Europa del sur tan solo un 27% en el sur de Francia, España o Italia. En la Europa central y del este contamos con el dato de Hungria que estaba alfabetizada en un 15%.
Según Pierre Chaunu el stock de lectura se multiplicó por diex en esta centuria y estima que esa variable constituye el verdadero indicador de la vitalidad del siglo de las Luces.
Pese a todo la persistencia de la oralización obligada entre los lectores más populares y menos letrados permaneció hasta el siglo XIX e incluso XX.
Es un hecho constatable que en siglo XVII son más numerosas las personas que poseen libros, y mas el número de libros que poseen. El éxito mayor se muestra en los escalones más bajos de la jerarquia de lectores, comerciantes, tenderos, artesanos y asalariados e incluso campesinos se han familiarizado progresivamente con el libro y sobre todos con las hojas volanderas y los relatos de cordel. Todo ello perteneció a lo que hoy llamamos cultura de la Ilustración






