Descripción
Calígula. Biografía humorística de Fidelio Trimalción. Editorial Argos (Barcelona, 1943). Edición en rústica. 258 páginas.
Hace tres años había comprado este libro por 2 o 3 pesos. No sabía bien qué tratamiento le daba al emperador Calígula ni a su época, pero me sentí intrigado por el subtítulo de tapa, “Biografía humorística”, y por la ilustración despabilada del soberano. Recién en el último mes se me ocurrió leerla, sin mucha esperanza. Vaya sorpresa. Es una novela magnífica: sarcástica, implacable, ocurrente (aunque se atiene a los hechos que los historiadores adjudican a Calígula), con un poder casi motivacional y, como se dice ahora, “descontracturada”. Esto último me llamó la atención: es un libro que bien pudo escribirse en estos años, o mejor, en los años donde el humor era políticamente incorrecto sin complejos. Pero lo que más me impresionó fue la postura del autor, decididamente volcada hacia el déspota. Cecilio Benítez de Castro (el nombre verdadero de Fidelio Trimalción) se pone del lado de Calígula sin miramientos ni psicologismos, y desde ese lugar, uno puede disfrutar (sí, disfrutar y gozar) de sus atropellos, excentricidades y crueldades, que no tuvieron más límite que la creatividad. El emperador manda a torturar, vejar, matar y destruir desde una especie de soberanía traviesa, lúdica y contaminante: sus víctimas son parte de un juego brutal que impide el aburrimiento y el conformismo. Calígula aparece como un adolescente libre de ataduras, que proyecta sobre sus súbditos una locura que edifica una nueva realidad en cada decisión, como cuando ordena llenar una bahía con montañas derribadas, o como cuando agrega oro al pan que invita a unos reyes visitantes, para mostrar su magnificencia. Todo condimentado con unos comentarios ingenuos y siempre sorprendentes. ¿Por qué quise que la novela no terminara nunca? ¿Por qué me divertí tanto, casi con cada párrafo? Creo que Benítez de Castro invita con este libro a vivir una adolescencia eterna, impúdica e impune, incluso con esos poemas tan malos que pergeñaba el heredero de Augusto y Tiberio.
Quedé tan feliz con Las memorias de Calígula que busqué información sobre el autor. En una revista norteamericana se dice que fue uno de los mejores escritores españoles de la posguerra civil inmediata que se quedó en su país. Hoy está olvidado. No sería mala idea que algún editor publicara éste como alguno de sus otros libros.
Fuente: Las estrellas son oscuras












